Fundamentos económicos en la gestión del agua en España. El coste del agua

El coste del agua, que no tiene porqué coincidir con la suma económica que se paga por el agua (precio del agua) o con la utilidad que esta presenta para cada usuario (valor del agua), indica el esfuerzo económico que hay que realizar para hacer llegar el agua a su destino. Entiéndase este esfuerzo económico como inversiones, amortizaciones o gastos necesarios.

Estos costes se pueden agrupar, en un primer nivel, en directos o indirectos, si su naturaleza es necesidad del propio proyecto en sí mismo o por afecciones a terceros, y en un segundo nivel en fijos o variables, si dependen o no de la producción. Teniendo presente esta clasificación, se puede exponer la siguiente tabla:

Costes

Directos

Fijos

Amortizaciones de las infraestructuras

Costes de reposición

Costes de conservación y mantenimiento

Costes de gestión y administración

Variables

Costes energético

Consumo de reactivos

Indirectos

Fijos

Expropiaciones

Afecciones sobre el medio ambiente

Variables

Afecciones hidroeléctricas

De todas las partidas anteriores, el mayor coste queda representado por las partidas de amortizaciones de las inversiones y coste energético. Es por ello que depende de los recursos utilizados, el coste presentará un valor u otro. Por ejemplo, si se cuentan con recursos subterráneos, por lo general el recurso más económico, el coste rondará los 0,06-0,09 €/m3. En cambio, si para contar con agua es necesario recurrir a la desalación, este precio rondará los 0,7-0,8 €/m3.

Pero no es práctico tratar el coste del agua como un total de inversiones necesario, sino que hay que recurrir al coste medio de producción: Relación entre el coste total necesario frente al volumen total producido para el mismo periodo, expresado en €/m3.

Para recaudar estos costes inevitables, se emplea un sistema tarifario el cual, y según el Texto Refundido de la Ley de Aguas, tiene que estar estructurado bajo las siguientes cuatro figuras estructurales: Canon de utilización, canon de vertido, canon de regulación y tarifa de utilización de agua. Pero la eficacia recaudatoria de este régimen es baja, lo que impide el ingreso de los recursos financieros para un adecuado mantenimiento de las infraestructuras y protección del dominio público hidráulico.

Ahora bien, estas tarifas pueden ser dependientes del consumo, independientes o mixtas. Y en Europa, e independientemente de ello, estas tarifas presenta algunas diferencias según sea el uso al que se destine el agua.

Por último, a la hora de realizar algún tipo de modificación en el sistema que implique la modificación de las tarifas será totalmente necesario el estudio de la curva de las Demanda de Agua de los usuarios a los que afectará la modificación. Un aumento en las tarifas del agua puede acarrear un descenso del consumo importante, y con ello, un aumento del coste medio de producción.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s