LOS MODELOS DE SIMULACIÓN

El otro día captó mi atención el titular de la siguiente noticia: Agua potable en peligro para 312.000 habitantes. ¡Cuánta gente, me dije! La curiosidad me pudo y entré a leerla.

El problema reside en una de las canalizaciones principales que se encarga de abastecer a San Sebastián y a toda su comarca, es decir, el Canal Bajo de la presa del Añarbe. Concretamente, el fallo queda localizado en la cantidad de fugas y filtraciones que presenta dicha infraestructura. Y, según se cita en la noticia, el problema no es reciente. Es más, la preocupación está encima de la mesa desde 1990.

Pues bien, imaginemos que está en nuestras manos la capacidad para resolver dicho problema. Para ello, proyectaríamos una nueva conducción desde la presa del Añarbe hasta el punto de consumo. ¿Cómo lo haríamos? Utilizaríamos un tubo de 400 mm y, como la presa está a una cota algo mayor que el punto de consumo, la lógica me dice que sería más que suficiente. Imaginemos, asimismo, que contamos con la financiación suficiente para ello. Compraríamos las tuberías, contrataríamos a los operarios, empezaríamos las obras, cortaríamos carreteras, calles, el suministro varias horas… Y terminaría la obra. Imaginemos ahora que invitamos al Alcalde de San Sebastián para que fuera él quien tuviera el honor de poner en funcionamiento el sistema y acabara con el problema. Estaría la prensa, los técnicos municipales de toda la comarca, vecinos, etc. Pero cuando abre la válvula… el agua no circula. Ya no hace falta imaginar lo que ocurriría después.

Aunque cueste creerlo, todo esto que nos hemos imaginado ocurre en la vida real. Y ocurre con frecuencia, aunque a menor escala. De ahí la importancia que adquieren los modelos de simulación. Ahora bien, la cuestión clave en este momento es: ¿Qué es un modelo de simulación? Pues no es más que una herramienta de la que disponen los gestores de los sistemas que es capaz de representar el comportamiento real de las infraestructuras. De manera que consigue reproducir lo que está pasando. De este modo, con los modelos de simulación será posible conocer cómo se comportará una infraestructura determinada bajo diferentes escenarios, presentando así las siguientes ventajas:

  • Permiten planificar las actuaciones
  • Evitan obras innecesarias
  • Generan menos molestias a los usuarios

En efecto, en el caso de los sistemas de distribución de agua potable, el software más extendido a nivel global es el Epanet, que pertenece a la Agencia de Protección del Medio Ambiente Americana (EPA). Dicho programa es de acceso libre, gratuito y presenta una versión en Castellano. Por su parte, en el caso de los sistemas de evacuación de agua residual y pluvial, uno de los softwares más potentes y funcionales que hay en el mercado actualmente es el InfoWorks.

Ciertamente, la lógica puede ser una mala consejera, más todavía cuando de ella se desprenden decisiones que involucran cantidades de dinero importantes y molestias a los ciudadanos. En el caso que hemos imaginado, el emplear un modelo de simulación para estudiar las posibles soluciones hubiese ayudado a ahorrar dinero, molestias y posiblemente unos cuantos despidos. Por ello, ya que disponemos de los medios para hacerlo, debemos asegurar nuestras acciones. Más, si cabe, cuando estamos hablando del acceso al agua potable de 312.000 personas.

Para compartir historias fallidas:

@frasalbah

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